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Realizamos ejercicios para proporcionar aumento de la presión sobre nuestros sistemas
esqueléticos y muscular, esto de forma moderada y gradual para evitar lesiones. Lo que permite

que los músculos y el sistema cardiovascular se fortalezcan.

Según un estudio realizado por la Asociación Americana del Corazón, el practicar
20 a 40 minutos de cardio a la semana puede ayudar a tener un corazón y unas
arterias más saludables. Hoy en día, los ejercicios se han ganado un mayor
espacio en los hábitos de las personas e, incluso, como prescripción médica, por
lo que es importante asesorarse por un profesional que te indique cuánto
ejercicio necesitas realizar, qué tipo de rutinas debes practicar, cuánto tiempo a
la semana debes invertir, entre otros aspectos según tu tipo de cuerpo, peso y
necesidades.
Muchas personas creen que solo con ejercicios se puede controlar el peso, sin
embargo, nada más lejos de la realidad. Por eso, cuando iniciamos algún tipo de
actividad física, como empezar a ir al gimnasio, hay que buscar información
confiable a través de personas certificadas. Puede ser un especialista médico, un
lifestyle medicine doctor que es un especialista en estilo de vida que te pueda
orientar sobre qué tipo de ejercicios realizar, una dieta y una modificación en la
conducta de la comida, junto a la complementación adecuada de proteínas, según
tus condiciones física.
Si no tienes ninguna molestia antes de construir un nuevo hábito de ejercicios, es
recomendable busques a un entrenador calificado para que pueda crear una
rutina para ti, según tus metas y sin generarte lesiones, que luego puedan
enviarte a un largo periodo de reposo.
Existen lesiones que se pueden dar por una mala ejecución del ejercicio o por
exceso de peso para realizarlos, lo más comunes son en la espalda, los hombros y
las rodillas.
Espalda
Es la lesión más común de todas, lo primero es fortalecer los abdominales,
calentar y de manera progresiva ir añadiendo peso. La columna vertebral
en sí, tiene cuatro curvaturas naturales: cervical, torácica, lumbar y sacra.
Estas curvaturas, junto a los discos intervertebrales ayudan a absorber y
distribuir el esfuerzo que se realizan por los diferentes ejercicios en el
gimnasio. Cualquier curvatura fisiológica que se altera puede acarrear
dolores y futuras lesiones en la zona.
Hombros
Los hombros son parte del mecanismo humano que tiene desgaste,
cuando uno es mayor es común tener problemas de hombro que se puede
agudizar, al no haber realizado ejercicios de manera correcta. Por eso es
importante fortalecer el manguito rotador que no se ve por afuera pero

protege el hombro, ubicado debajo del deltoide, un músculo grande que
ejercitamos para lucir bien. Yendo siempre de menos a más, y así evitar
lesiones que en un futuro nos pasen factura.
Rodilla
Sobre la rodilla tenemos el 70% de nuestro peso corporal y no tiene
mucho músculo. Es una parte que tiene huesos, ligamentos, meniscos,
tendones, una estructura que fácilmente se puede lesionar. Especialmente
en las mujeres, ya que la rótula se subluxa, lo que empieza a causar dolor
e incomodidad en la rodilla. El ejercicio que más lesiones causa es la
sentadilla, ya que no se tiene en cuenta la posición correcta para
equilibrar el peso en la zona correcta del cuerpo.